Éxito para Jorge y Carla, somos revolucionarios
El paradigma de los liderazgos juveniles políticos en el México moderno, es Fidel Herrera Beltrán. El 4 de marzo de 1973, el Presidente del CEN del PRI, Don Jesús Reyes Heroles, daba la bienvenida a la primera organización autónoma de jóvenes. El Movimiento Nacional de la Juventud Revolucionaria surgía con la guía del abogado originario de Nopaltepec. En perspectiva, el ejemplo de trayectoria partidista dentro del tricolor, es el de nuestro actual Ejecutivo Estatal. Lejos de las impresiones de porristas, pinta-bardas y pega-carteles que posteriormente serán recompensados con espléndidas comilonas y “aguas locas”, se demuestra que el FJR es una auténtica escuela de cuadros y de formación de servidores públicos. Sin dudas, lo más emblemático a nivel nacional, es la militancia partidista, el ejercicio intenso de la práctica parlamentaria y la eficacia ejecutiva del pionero del MNJR.
Quienes asistimos a la Asamblea Nacional del FJR en Monterrey, nos regocijamos porque la figura del mentor es reconocida en toda la república. Cuatro ocasiones diputado federal, senador, dirigente en el Distrito Federal y en su natal Veracruz, representante nacional ante el IFE, 2 veces coordinador de campañas al gobierno de la entidad y hoy Gobernador Constitucional. Un peso completo forjado con estudio, paciencia, constancia y discreción.
El planteamiento realizado por los 69 delegados encabezados por Frida Celeste Rosas Peralta fue acogido como una justa afirmación de honor al patriarca. Es preciso comentar que la propuesta de la representación veracruzana también incluyo la creación de la Medalla “Luis Donaldo Colosio Murrieta” al Mérito Democrático, la Medalla “Beatriz Paredes Rangel” al Mérito Republicano y la Medalla “Jésus Reyes Heroles” al Mérito Ideológico y de Capacitación Política. Así el numeral 41 fracción X de los Estatutos del FJR, anexaron cuatro incisos. Este proyecto fue consensado para destacar la intervención que tuvieron estos personajes en la definición de la participación política juvenil dentro del PRI.
De acuerdo a Frida Celeste, dirigente estatal del FJR en Veracruz, “estos puntos anexados a los estatutos son de gran orgullo para nosotros porque sentimos cercanas a estas personalidades y además resalta la imagen de nuestro mentor, el Licenciado Fidel Herrera Beltrán que ha demostrado su interés por incluir y en su caso promover la participación de 3500 jóvenes tanto en la administración estatal como en los diversos ayuntamientos”.
Esa cifra es contundente porque es una chulada. Los números demuestran que en la práctica se cumple con lo expresado por el Ejecutivo Estatal de permitir la inclusión de jóvenes y así forjar una nueva clase política veracruzana que esté cercana a los intereses y conozca las necesidades de quienes conforman más de la mitad de los habitantes de nuestra tierra. Apenas el 7 de mayo, en su artículo para la OEM, Fidel Herrera declaraba: “mi administración es producto de un gobierno que llegó al poder por el impulso definitivo de los jóvenes que concurrieron a votar. Pero, más allá de cualquier consideración, es de justicia alentar a las nuevas generaciones a participar en un verdadero juego democrático.”
Es importante significar las condiciones en que se dio el cierre de la Asamblea, en donde a propuesta de las dirigencias estatales de Puebla y Sinaloa, se planteó el cambio de nombre y de logo. Posterior a los dos segundos de desconcierto, sobrevino el carácter de los cerca de 1500 delegados nacionales y las arengas exigiendo reafirmarnos como Frente Juvenil Revolucionario. El argumento que desmoronaba esa vacilada, es el último párrafo del articulo dos de los estatutos del FJR, que de manera clara indica que la Asamblea Nacional sólo puede modificar el lema, los colores y el emblema, pero nunca el nombre. Además una argucia legaloide colocada en un transitorio, autorizaba a la Comisión Política Permanente que propusiera un cambio de imagen de la organización. En términos sencillos, el Ciudadano CK puede colocarse un peluquín o ponerse un sombrero y entonces cambiará de imagen, pero seguirá llamándose igual, Ciudadano CK.
Ante esa pasión, reclamamos como un crimen el despojo de nuestra identidad. Era bizarro pensar que en el aniversario de la Revolución, nuestro nombre fuera mutilado con ligereza y nuestro lema “En defensa de la nación” sea condenado al olvido. Celebramos la intervención de Beatriz Paredes para que la Mesa Directiva reconsiderara esto. Felicito al Dirigente Nacional del FJR Canek Vázquez porque tuvo la entereza para reconocer que no era procedente y se unió a las arengas revolucionarias. ¡FJR, FJR!
















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