
Ronald Douglas Johnson, originario de Hartselle, Alabama, ha tenido una carrera notable en el ámbito de la inteligencia y la diplomacia. Se graduó de la Universidad del Estado de Nueva York y obtuvo una maestría en la Universidad de Inteligencia Nacional, además de hablar español. Su experiencia incluye roles significativos en el Comando Sur de Estados Unidos y como embajador en El Salvador. También es Boina Verde.
Johnson trabajó como asesor especial del Comando Sur, donde su enfoque principal fue contrarrestar amenazas como la delincuencia transnacional y el terrorismo. En su papel en la CIA, se destacó por su trabajo con oficiales de inteligencia técnica en diversas disciplinas, desde programación hasta análisis científico. El Mando de Operaciones Especiales, bajo su supervisión, se ocupó de misiones que incluían contrainsurgencia y asistencia humanitaria.
Durante su tiempo como embajador en El Salvador, designado por Donald Trump, Johnson destacó su experiencia en temas regionales como refugiados y derechos humanos. Vivió en América Latina durante más de cinco años y había liderado operaciones durante la guerra civil salvadoreña en los años 80. Su relación cercana con el presidente Nayib Bukele fue evidente; Bukele lo reconoció públicamente al otorgarle la Orden Nacional José Matías Delgado y la Gran Orden Francisco Morazán.

En su momento, un funcionario salvadoreño que trabajó para el Ministerio de Relaciones Exteriores aseguró a la prensa que la misión con la que Johnson llegó a El Salvador fue alejar a Bukele de la sombra de Beijing.
“Ya el presidente había causado incomodidad con su viaje a China”
Señaló el diplomático, aludiendo a la visita que Bukele hizo en diciembre de 2019 a China.
“Lo único que China encuentra que les interesa aquí en El Salvador es que es una forma de provocar a Estados Unidos y volverse irritante”
Dijo Johnson a periodistas salvadoreños.
Johnson fue visto como un aliado crítico para Bukele, quien buscaba fortalecer la relación con Estados Unidos tras un periodo de tensiones diplomáticas. Bajo su mando, se implementaron políticas que alineaban a El Salvador con los intereses estadounidenses, incluyendo la creación de una nueva patrulla fronteriza y el Acuerdo de Cooperación de Asilo (ACA). A pesar de las preocupaciones sobre los derechos humanos en El Salvador, Johnson mantuvo una postura favorable hacia el gobierno salvadoreño.
Sin embargo, esta relación se vio afectada tras la llegada de Joe Biden a la presidencia. La administración Biden revirtió muchas políticas favorables hacia Bukele y comenzó a señalar prácticas corruptas dentro del gobierno salvadoreño. Johnson, quien había sido un fuerte defensor del presidente salvadoreño, se encontró en un entorno diplomático cambiante.
La trayectoria de Ronald Johnson ilustra cómo las relaciones diplomáticas pueden ser influenciadas por cambios políticos tanto a nivel local como internacional. Su enfoque pragmático y su experiencia militar e inteligencia lo posicionaron como un actor clave en las dinámicas entre Estados Unidos y El Salvador. Con su reciente nominación para ser embajador en México, se anticipa que su enfoque seguirá siendo relevante para los intereses estadounidenses en América Latina.
















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